La odisea barbanzana dejó Ribeira

La sexta edición de la ultra andaina comarcal arrancó ayer en la plaza del Concello de Ribeira y finalizará hoy en Coroso

FOTO MARCOS CREO

Podría parecer que son solo un grupo de personas que echan a andar. Podría parecer que son solo vecinos de carne y hueso como otros cualquiera. No obstante, ese es el problema a la hora de distinguir a los héroes y a las heroínas, que en realidad visten la misma piel que todos. Y es que la valentía se lleva por dentro, como los centenares de caminantes que ayer dejaron la plaza del Concello de Ribeira para emprender la odisea barbanzana, A 100 dos International Trekkers.

De cuatro a cuatro, como la obra del poeta rianxeiro, es el período que conforma las 24 horas que tendrán los participantes para completar los cien kilómetros de la ultra andaina más larga de Galicia, que finalizará hoy en el arenal de Coroso. «Sei que sodes valentes e queredes acabala», son algunas de las palabras que el presidente de la entidad, un inquebrantable Francisco González, regaló a los andariegos que han batido el récord de inscripciones de la prueba, con 266 pares de zapatillas deportivas.

Junto al responsable de los Trekkers se encontraban los respectivos representantes de los concellos que atraviesa el circuito: los regidores sonense, Luis Oujo; rianxeiro, Adolfo Muíños; lousamiana, Teresa Villaverde; ribeirense, Manuel Ruiz, enfundado en la ropa deportiva, ya que cumplió con la tradición y participó; así como el boirense, José Ramón Romero, Martiño, quien también se echó a andar; y el edil noiés Julio Bustelo.

La ruta

Así, la comitiva se encaminó hacia la primera parada y punto de avituallamiento del trazado ideado por la directiva y por el director deportivo de la prueba, Xaíño Méndez, que fue la playa de A Corna en Palmeira. Los ánimos en el grueso del grupo eran los habituales, una mezcla de emoción y nervios, a pesar de que este año se trata de uno de los recorridos más asequibles a nivel físico y mental.

No obstante, los caminantes ya comentaban cómo sería la subida a O Iroite -y las vistas que les acompañarían- o bromeaban con la llegada a la carpa donde estaba previsto que tuviese lugar la cena, un kilometro 47 localizado en Taragoña.

Como otras veces, Francisco González aconsejó a los participantes de la ultra andaina, advirtiéndoles de la que siempre ha sido la propia filosofía de la prueba. No están compitiendo contra las personas que andan a su lado, lo están haciendo contra sí mismas, por el disfrute de superarse a uno mismo. Por eso hoy la meta se llenará de sonrisas y lágrimas, pero todas de felicidad.

A. PARADA / RIBEIRA / LA VOZ

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Via: lavozdegalicia.es